Crea más y más redes. Esta es la última a la que me han invitado: http://internetaula.ning.com/. Me gustaría invitaros a todas las personas del CIO pero igual estáis ya en proceso de saturación. ¿interesa?
Al final soy el miembro 101, que tampoco es mal número, y hasta filosófico:
"1 o 1,... he ahí el dilema.
¿Qué es mejor para mí,
sufrir los debates, discusiones, alegatos,
o levantarme y dedicarme a luchar contra otras cosas,
y oponerme a ellas y que así cesen? Morir, dormir..."
Pero mejor les dejo con las auténticas palabras de Hamlet:
Ser o no ser... He ahí el dilema.
¿Qué es mejor para el alma,
sufrir insultos de Fortuna, golpes, dardos,
o levantarse en armas contra el océano del mal,
y oponerse a él y que así cesen? Morir, dormir...
Nada más; y decir así que con un sueño
damos fin a las llagas del corazón
y a todos los males, herencia de la carne,
y decir: ven, consumación, yo te deseo. Morir, dormir,
dormir... ¡Soñar acaso! ¡Qué difícil! Pues en el sueño
de la muerte ¿qué sueños sobrevendrán
cuando despojados de ataduras mortales
encontremos la paz? He ahí la razón
por la que tan longeva llega a ser la desgracia.
¿Pues quién podrá soportar los azotes y las burlas [del mundo,
la injusticia del tirano, la afrenta del soberbio,
la angustia del amor despreciado, la espera del juicio,
la arrogancia del poderoso, y la humillación
que la virtud recibe de quien es indigno,
cuando uno mismo tiene a su alcance el descanso
en el filo desnudo del puñal? ¿Quién puede soportar
tanto? ¿Gemir tanto? ¿Llevar de la vida una carga
tan pesada? Nadie, si no fuera por ese algo tras la [muerte
—ese país por descubrir, de cuyos confines
ningún viajero retorna— que confunde la voluntad
haciéndonos pacientes ante el infortunio
antes que volar hacia un mal desconocido.
La conciencia, así, hace a todos cobardes
y, así, el natural color de la resolución
se desvanece en tenues sombras del pensamiento;
y así empresas de importancia, y de gran valía,
llegan a torcer su rumbo al considerarse
para nunca volver a merecer el nombre
de la acción. Pero, silencio... la hermosa Ofelia ¡Ninfa,
en tus plegarias, jamás olvides mis pecados!
Fuente: Shakespeare, William. Hamlet. Edición bilingüe del Instituto Shakespeare dirigida por Manuel Ángel Conejero. Versión definitiva de Manuel Conejero y Jenaro Talens. Madrid. Ediciones Cátedra, 1997.
Vaya, Pedro. Creí que conocía los versos de Hamlet al dedillo. Pero, esta versión me resulta absolutamente desconocida (¡?). En mi adolescencia leía con la misma voracidad a Shakespeare y a Freud. Ambos hicieron buena literatura :-) y los dos describieron las profundidades del alma humana como nadie. ¿Filología o Psicología? Al final ganó Freud ;-)
Hoy escuchaba a Punset en el telediario de la 2 diciendo que una de las claves de la felicidad está, no en la mera posibilidad de poder elegir, sino en la posibilidad de cambiar de decisión y de elección, así que siempre podrás retomar, si es verdad que la dejaste, la Filología o la Literatura.
El texto de Hamlet lo encontré en un foro de Internet, así que, aunque al final pone la fuente, no puedo garantizar su corrección y autenticidad. Saludos
La falta de tiempo
Es duro ser profesor, en casa quieres olvidarte de todo
El miedo a los cambios
La falta de confianza en uno mismo
Cambiar es muy dificil, requiere tiempo y esfuerzo
No todo el mundo tiene la misma facilidad con la tecnologia, pero hay que empezar a usar las TIC, para mi es como saber leer y ecribir.